Cuántas veces, antes de salir a una reunión, fiesta o trabajo, te has mirado al espejo y te has preguntado: «si tan solo fuera más delgada», «si mi cabello fuera más lacio o no tan crespo», «si mis manos no fueran tan huesudas», «si mi pecho fuese más grande o más pequeño», «si mi trasero fuera más firme, si mi nariz no fuera tan grande», ¡qué fea me veo!
Y así, sintiéndote disgustada contigo misma, has salido a la calle envuelta en una falsa seguridad, pues en tu interior realmente te sientes frustrada e insegura con tu cuerpo. ¿Sabes qué es lo peor que puede sucederle a una mujer que no se gusta, acepta y ama a sí misma? Que vive cada día de su vida queriendo ser otra, aunque no sea consciente de ello.


Autoaceptación
La coach y experta en imagen personal y profesional Otis Rutinel dice que debes preguntarte: ¿me trato a mí misma como deseo ser tratada por los demás? Señala que esta es una pregunta poderosa que debe tener una respuesta maravillosa.
«La autoaceptación es poder reconocer cuán preciada y merecedora eres de ser amada, de ser respetada, aunque no seas perfecta. El primer paso para una autoestima elevada es la autoaceptación de lo que eres hoy».
Sobre por qué es importante aprender a aceptarse a sí misma, explica que cuando te aceptas tal y como eres, dejas de pelear contigo y puedes relajarte. No te da miedo ni te angustia reconocer algo negativo, porque no te calificas por ello. Puedes manejar la crítica, analizarla, aceptarla o rechazarla, sin enojarte ni devaluarte.
Sabes que puedes ser aceptada por los demás, de modo que disfrutas de su cariño y sus acciones. No vives angustiada por el pensamiento de: «si realmente me conocieran, no me querrían».
Otis hace énfasis en la importancia de tener una actitud positiva, porque esto puede convertir tus problemas en bendiciones. Cuando diriges tus pensamientos correctamente, puedes controlar tus emociones. Ten en cuenta que la mayor parte de las cosas que no te gustan —sobre todo en cuanto a tu forma de ser, tu peso corporal, tu forma de vestir o de hablar— puedes cambiarlas o manejarlas de una manera diferente. La solución está en tus manos: reconocerlas y trabajar para modificarlas.

Focalízate en tu cambio
En el libro «Reconcíliate con tu peso», que puedes descargar en la red, Rutinel cuenta cómo una de las mentes más creativas del siglo XX, Walt Disney, creador de películas que han dado identidad a múltiples personajes que han divertido a generaciones enteras, tuvo que enfrentar el rechazo en diversos momentos de su carrera.
El periódico Kansas City Star despidió al padre de Mickey Mouse por su falta de imaginación. En 1921 logró levantar una productora, Laugh-O-Gram Films. Sin embargo, no pudo recaudar el dinero necesario para mantener la empresa. Disney y su esposa vivieron momentos tan duros que no podían pagar la renta y, en más de una ocasión, recurrieron a comida para perros para poder sobrevivir.
Basada en esta historia, aquí tienes algunas sugerencias simples que te ayudarán a concentrarte en tu presente y no en tu pasado, además de enfocarte en algún objetivo para bajar de peso o alcanzar una meta personal:
- Enfócate en el presente y en lo positivo. Cuando te concentras en el presente, te vuelves más abierta a encontrar soluciones. Cuando te enfocas en lo positivo, tienes un mejor control de tus emociones y acciones. Centrarte en lo que no te gusta o en el problema solo te hará sentir miserable. No te centres en el problema, sino en la solución.
- Mira los problemas como retos con solución. Cuando se presenta una situación difícil, redirige tus pensamientos por encima de la situación, lejos del drama, y enfócate en las posibles soluciones. Pregúntate: ¿qué puedo hacer para que esta situación cambie?, ¿qué estoy aprendiendo de este obstáculo?, ¿qué pasos puedo tomar para resolverlo? Estas preguntas te ayudarán a focalizarte en lo que debes cambiar o solucionar.
- Menos excusas, más acción. No hay caminos fáciles. Si siempre te excusas por cualquier situación o problema – como querer bajar unas libras o superar una dificultad laboral -, nunca avanzarás. Toma las medidas necesarias para lograr lo que deseas. Te sentirás llena de poder, energía y prosperidad.
- Comprométete con tu meta. Haz un compromiso contigo misma cuando hayas identificado lo que deseas cambiar. Debe ser un compromiso desde el amor propio. Escribe un plan de acción, colócalo donde lo puedas ver a menudo y, si puedes, agrégale imágenes de lo que deseas. A esto le llamo «wish wall» o muro del deseo. Este método lo uso para bajar de peso cuando quiero, sencillamente porque sé que funciona. Somos lo que atraemos: si pienso y me visualizo con las libras que deseo, poco a poco ese deseo se materializará. Recuerda: somos lo que pensamos.
- Practica lo que deseas. Los cambios no suceden de la noche a la mañana. No puedes hacer algo solo una vez y creerte experta. Lo mismo ocurre cuando deseas cambios en tu vida. Haz pequeños ajustes todos los días para lograr el cambio que anhelas. Tampoco te fanatices: solo vive tu presente día a día. Todo es un proceso. Enfócate en los cambios que deseas realizar.
Una vez hayas aceptado el peso que tienes, proponte alcanzar tu peso ideal, de acuerdo con tu tamaño y edad. Luego podrás incorporar arreglos como maquillarte según la forma de tu cara, ojos y labios; elegir un corte de cabello apropiado a tu rostro y estilo de vida; y combinar o renovar tu guardarropa según tu estación o subtono de piel. Estos pequeños pasos te harán sentir más segura, mientras mejoras tu imagen sin estrés.



