Hidratación: el mejor escudo frente a las olas de calor

By Rutasaludra - agosto de 2026

Por Rosa Arredondo

Las olas de calor que afectan a República Dominicana y a numerosos países han convertido la hidratación en una prioridad para la salud pública. En Europa, las altas temperaturas registradas este verano provocaron más de mil muertes tanto en España como en Francia, según informes oficiales, una realidad que recuerda que el calor extremo puede tener consecuencias graves, especialmente en niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.

Aunque muchas personas asocian la hidratación únicamente con beber agua cuando sienten sed, los especialistas advierten que este mecanismo llega tarde: cuando aparece la sed, el organismo ya ha comenzado a perder líquidos.

El agua constituye entre el 50 % y el 70 % del cuerpo humano y es indispensable para regular la temperatura corporal, transportar nutrientes, proteger órganos, lubricar las articulaciones y mantener el adecuado funcionamiento de la piel, el cabello y las uñas.

Cinco beneficios de una buena hidratación

Mantener un adecuado consumo de agua aporta múltiples beneficios para la salud:

1. Regula la temperatura corporal. Durante los días de intenso calor, el organismo elimina calor mediante la sudoración. Sin suficiente agua aumenta el riesgo de agotamiento y golpe de calor.

2. Conserva una piel saludable. Una piel bien hidratada mantiene mejor su elasticidad, luce más luminosa y está menos expuesta a la resequedad, irritación y envejecimiento prematuro.

3. Favorece el funcionamiento de órganos vitales. El agua participa en la circulación sanguínea, la función renal, la digestión y el transporte de oxígeno y nutrientes hacia las células.

4. Mejora el rendimiento físico y mental. La deshidratación puede provocar cansancio, dolor de cabeza, disminución de la concentración y reducción del rendimiento durante las actividades diarias.

5. Fortalece el cabello y las uñas. Una hidratación adecuada, acompañada de una alimentación balanceada, contribuye a mantener el cabello más fuerte y las uñas menos quebradizas.

El calor también afecta la piel

La dermatóloga Jeyce Reynoso, explica que la exposición prolongada al sol, el viento, las temperaturas extremas, la baja humedad, algunos jabones y determinados medicamentos favorecen la deshidratación de la piel.

Por ello, recomienda conocer el tipo de piel antes de elegir un hidratante y mantener una rutina diaria que incluya limpieza suave, aplicación de cremas humectantes y uso permanente de protector solar.

La especialista señala que la exfoliación también forma parte del cuidado de la piel, ya que ayuda a eliminar células muertas y mejora la absorción de los productos hidratantes. Puede realizarse dos o tres veces por semana en casa o mediante una limpieza profunda realizada por un profesional. Durante el verano o en períodos de altas temperaturas, aconseja hidratar la piel al menos dos veces al día.

Las altas temperaturas elevan el riesgo de deshidratación, golpe de calor y complicaciones en la piel. Especialistas explican cómo proteger el organismo y mantener una adecuada hidratación

La hidratación comienza desde el plato

La nutrióloga Dionisia Mojica recuerda que el agua no es la única fuente de hidratación. Una alimentación rica en frutas y vegetales también ayuda a reponer líquidos y minerales perdidos por el sudor.

Entre los alimentos con mayor contenido de agua destacan la sandía, lechosa, toronja, pepino, tomate, ají morrón, rúcula y el agua de coco, además de una alimentación equilibrada que aporte vitaminas y minerales.

Cuatro recomendaciones para prevenir la deshidratación

  • Beba agua de forma regular. No espere a sentir sed. En condiciones normales se recomienda consumir entre seis y ocho vasos de agua al día, aunque esta cantidad puede aumentar cuando las temperaturas son muy elevadas o se realiza actividad física.
  • Proteja la piel del sol. Utilice protector solar, ropa ligera y de colores claros, y evite la exposición prolongada entre las 9:00 de la mañana y las 5:00 de la tarde.
  • Incluya frutas y vegetales ricos en agua. Estos alimentos ayudan a mantener el equilibrio de líquidos y aportan vitaminas y antioxidantes.
  • Preste atención a las señales de alerta. Sed intensa, mareos, dolor de cabeza, debilidad, confusión, disminución de la orina o piel muy seca pueden indicar deshidratación y requieren actuar de inmediato.

Cabello y uñas también necesitan hidratación

La hidratación no solo beneficia a los órganos internos. Según la dermatóloga Jeyce Reynoso, mantener una buena ingesta de líquidos, utilizar cremas hidratantes para las manos y aceites específicos para las uñas ayuda a prevenir la resequedad y la fragilidad.

También recomienda proteger las manos con guantes cuando se manipulen productos químicos o sustancias irritantes y utilizar jabones suaves que no alteren la barrera natural de la piel.

Los especialistas coinciden en que una buena hidratación, acompañada de una alimentación saludable y hábitos adecuados de cuidado personal, constituye una de las medidas más sencillas y efectivas para proteger la salud durante los períodos de calor extremo.

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