Aunque el autocuidado se ha convertido en un pilar de la prevención, todavía existe una importante brecha entre la intención de cuidar la salud y la capacidad para hacerlo de forma adecuada. Un estudio presentado por Bayer, la Federación Centroamericana y del Caribe de Laboratorios Farmacéuticos (FEDEFARMA) y la Asociación Latinoamericana de Autocuidado Responsable (ILAR) revela que más de ocho de cada diez personas consideran importante el autocuidado, pero solo la mitad afirma contar con los conocimientos y las herramientas necesarias para practicarlo correctamente.
El informe también muestra que el 64 % de las personas busca información sobre salud en internet y confía en ella, mientras que cerca del 30 % solo acude al médico cuando los síntomas ya son graves, una conducta que disminuye las posibilidades de prevención, diagnóstico temprano y tratamiento oportuno.
La alfabetización en salud marca la diferencia
Los especialistas coinciden en que el reto no consiste únicamente en motivar a las personas a cuidar su salud, sino en garantizar que dispongan de información clara, comprensible y basada en evidencia científica.
La alfabetización en salud, entendida como la capacidad para acceder, comprender, evaluar y utilizar correctamente la información relacionada con la salud, permite identificar fuentes confiables, reconocer cuándo un problema puede manejarse mediante autocuidado y saber en qué momento es necesario consultar a un profesional.
«Las personas con mayores niveles de alfabetización en salud están mejor preparadas para identificar cuándo un síntoma puede manejarse mediante el autocuidado y reconocer cuándo es estrictamente necesario acudir a un profesional o a un servicio de salud», afirmó Juan Thompson, presidente ejecutivo de ILAR.
Autocuidado no significa automedicarse
La Organización Mundial de la Salud define el autocuidado como la capacidad de las personas, las familias y las comunidades para promover la salud, prevenir enfermedades, mantener el bienestar y afrontar problemas de salud con o sin el apoyo de un profesional sanitario.
Esto incluye mantener una alimentación saludable, realizar actividad física, dormir adecuadamente, controlar el estrés, asistir a chequeos preventivos y utilizar correctamente los medicamentos de venta libre cuando corresponda.
Sin embargo, los expertos advierten que el autocuidado no debe confundirse con la automedicación. Modificar dosis, prolongar tratamientos, combinar medicamentos sin orientación profesional o ignorar señales de alarma puede poner en riesgo la salud.

Comprender la información también salva vidas
El informe señala que, aunque nueve de cada diez personas leen las etiquetas de los medicamentos de venta libre, un 15 % reconoce que no sigue las indicaciones porque no comprende completamente la información contenida en el prospecto.
Esta falta de comprensión puede favorecer errores como utilizar un medicamento para una condición distinta a la indicada, exceder la dosis recomendada o prolongar su uso cuando ya es necesaria una evaluación médica.
Cuidado con los consejos de internet
Las redes sociales, los buscadores y las plataformas digitales se han convertido en una fuente habitual de información sobre síntomas y tratamientos. No obstante, los especialistas alertan que muchas publicaciones carecen de respaldo científico o responden a intereses comerciales.
Por ello, recomiendan verificar quién publica la información, cuándo fue actualizada, si está sustentada por fuentes científicas y si diferencia entre una orientación general y una recomendación personalizada.
Comprar medicamentos en lugares autorizados
El documento también hace un llamado a adquirir medicamentos únicamente en farmacias y establecimientos autorizados. Los productos falsificados, adulterados o comercializados ilegalmente pueden contener cantidades incorrectas del principio activo, sustancias tóxicas o contaminación microbiológica, con consecuencias que van desde la falta de eficacia del tratamiento hasta intoxicaciones y otras complicaciones graves.
Según datos citados de la Organización Mundial de la Salud, aproximadamente uno de cada diez medicamentos analizados en países de ingresos bajos y medios es de calidad subestándar o falsificado.
Seis recomendaciones para un autocuidado responsable
Como parte de la campaña educativa, Bayer, FEDEFARMA e ILAR recomiendan:
- Mantener hábitos saludables y cumplir con los controles médicos preventivos.
- Consultar fuentes médicas y científicas confiables.
- Leer y seguir las indicaciones de los medicamentos.
- Buscar orientación del médico o farmacéutico ante cualquier duda o síntoma persistente.
- Evitar compartir medicamentos o reutilizar recetas.
- Comprar medicamentos únicamente en farmacias y establecimientos autorizados.
Los organizadores concluyen que el verdadero desafío no es despertar el interés por el autocuidado, sino fortalecer los conocimientos para que las personas puedan tomar decisiones informadas, prevenir enfermedades y reconocer oportunamente cuándo necesitan atención profesional.



