En un ambiente cercano y pedagógico, la maquillista y experta en maquillaje profesional Massiere Abad reunió a periodistas de distintas áreas de la comunicación para compartir, paso a paso, los fundamentos de un maquillaje bien hecho. Más allá de la estética, el encuentro puso el foco en el bienestar, el autocuidado y el uso responsable de productos y técnicas que protegen la piel antes, durante y después del maquillaje.
Abad subrayó que el maquillaje profesional comienza mucho antes de la base. “Una piel preparada responde mejor, luce más natural y se mantiene saludable en el tiempo”, explicó, al destacar la importancia de una rutina previa que incluya limpieza, hidratación y el uso de un primer adecuado. Asimismo, insistió en un hábito clave: no irse a la cama con maquillaje, ya que la limpieza nocturna es tan importante como la aplicación correcta durante el día.



Durante la jornada, la experta abordó el uso correcto de pinceles y herramientas, haciendo énfasis en su higienización frecuente para evitar irritaciones y contaminaciones cruzadas. Cada brocha tiene una función específica, y conocerla – dijo que – mejora el acabado y cuida la piel.
El paso a paso del maquillaje consciente
La clase práctica recorrió los procesos esenciales:
- Limpieza facial previa para retirar impurezas.
- Hidratación del rostro y los labios (con bálsamos o lips).
- Aplicación de primer, según el tipo de piel.
- Base adecuada (textura y tono correctos).
- Ojos y mejillas: sombras, delineadores y rubor con técnica.
- Labios: elección del labial y brillo para sellar el look.
- Retiro del maquillaje antes de dormir, con productos apropiados.
Cinco bondades de un buen maquillaje para la piel
- Protección inteligente: al usar productos adecuados y bien aplicados, la piel se mantiene protegida frente a factores externos.
- Mejor textura y duración: una piel preparada logra un acabado uniforme y un maquillaje que dura más sin resecar.
- Prevención de irritaciones: la higiene de pinceles y la limpieza facial reducen brotes y sensibilidad.
- Hidratación equilibrada: labios y rostro hidratados evitan grietas, líneas marcadas y sensación de tirantez.
- Bienestar emocional: verse bien eleva la seguridad personal y aporta confianza en contextos profesionales.

Cuidado antes y después
El mensaje central fue claro: el maquillaje es aliado del bienestar cuando se practica con conciencia. Antes, preparar la piel con limpieza e hidratación; durante, elegir productos según el tipo de piel y aplicar con técnica; después, retirar completamente el maquillaje y permitir que la piel descanse.
Con este encuentro, Massiere Abad reafirmó que el maquillaje profesional no es solo una cuestión de color, sino de salud, conocimiento y respeto por la piel. Un aprendizaje valioso para comunicadoras que, frente a cámaras o audiencias, buscan verse bien sin comprometer su cuidado personal.



