Regulación, transformación digital y tensiones geopolíticas: tendencias definen sector salud

By Rutasaludra - abril de 2026

En el reporte «Perspectivas de Ciencias de la Vida 2026», presentado por Deloitte, se evidencia una brecha cada vez más marcada entre la solidez interna del sector y la creciente incertidumbre del entorno global.

El informe destaca que Europa y Asia comienzan a distanciarse de Estados Unidos en sus expectativas de crecimiento dentro del sector farmacéutico y de biosalud. Mientras el 83 % de los líderes en la región euroasiática proyecta un aumento en sus ingresos, en Estados Unidos predomina una visión más cautelosa: apenas el 56 % anticipa un entorno favorable para 2026.

En una encuesta realizada por el Centro de Soluciones en Salud de Deloitte a 280 altos ejecutivos de biofarmacéutica y tecnología médica -incluyendo empresas farmacéuticas, biotecnológicas, de biosimilares y fabricantes de dispositivos médicos-, el 75 % afirmó confiar en el desempeño financiero de sus organizaciones. Sin embargo, solo el 41 % se muestra optimista sobre la economía mundial, reflejando un entorno de contrastes.

«Los cambios geopolíticos, los ajustes regulatorios y la presión sobre los precios son algunos de los factores que influirán en las decisiones financieras y estratégicas de la industria en 2026. A esto se suma la transformación digital impulsada por la inteligencia artificial, que está redefiniendo procesos y metodologías de trabajo», señaló Carolina Palma, socia líder de la industria Life Sciences & Health Care en Centroamérica, Panamá y República Dominicana.

Esta divergencia entre regiones y segmentos confirma que el crecimiento ha dejado de ser uniforme, obligando a las organizaciones a diseñar estrategias más flexibles, adaptadas a contextos locales cada vez más complejos. El informe anticipa, además, un año definido por una mayor fragmentación regulatoria, presión sobre precios y tensiones geopolíticas persistentes.

Los líderes de ciencias de la vida identificaron cinco tendencias clave que marcarán el rumbo estratégico del sector durante este año:

1. Regulación más estricta
La regulación se posiciona como el factor más influyente en la estrategia organizacional. Uno de cada dos encuestados fuera de Estados Unidos (51 %) señala cambios normativos —como la Ley de IA de la Unión Europea, la Directiva de Informes de Sostenibilidad Corporativa y programas de compras basadas en volumen en China— que impactarán el acceso al mercado, los precios y los modelos de reembolso.

2. Aceleración de la transformación digital y la inteligencia artificial
El 48 % de los ejecutivos prevé un impacto significativo de la digitalización acelerada, mientras que el 41 % destaca el papel de la IA generativa. No obstante, persisten desafíos: solo el 22 % ha logrado escalar estas tecnologías y apenas el 9 % reporta retornos relevantes. La ciberseguridad también gana protagonismo, siendo clave para el 35 % de los encuestados.

3. Presión creciente sobre precios y portafolios
El acceso y precio de medicamentos y tecnologías médicas continúan como prioridades estratégicas para el 44 % de los ejecutivos. A esto se suma la presión competitiva de genéricos y biosimilares (37 %), así como la expiración de patentes de productos clave (26 %), lo que obliga a repensar las carteras de valor.

4. Mayor incertidumbre geopolítica y económica
El 39 % identifica las tensiones geopolíticas como un factor determinante en el crecimiento del sector, mientras que el 38 % señala la inflación, los riesgos en la cadena de suministro y otras presiones macroeconómicas como variables críticas para la toma de decisiones.

5. Evolución de los modelos y necesidades de los clientes
Un 33 % destaca la atención conectada como una prioridad creciente, impulsada por la adopción de herramientas digitales (35 %) y el cambio en las expectativas de los usuarios (32 %). Este escenario acelera la transformación del modelo de atención, donde la automatización y la eficiencia se vuelven esenciales ante la escasez de talento especializado.

«El optimismo por sí solo no es suficiente. Los líderes que logren anticiparse a los retos de 2026 serán aquellos que escalen la inteligencia artificial de forma estratégica, rediseñen sus metodologías de trabajo y alineen sus inversiones con fuentes reales de valor. Así podrán impulsar operaciones más ágiles, resilientes y sostenibles», enfatizó Palma.

Motores de crecimiento para 2026

De cara a 2026, el crecimiento del sector se apoyará en una combinación de innovación orgánica, fusiones y adquisiciones selectivas, y un uso más estratégico de la inteligencia artificial. Tanto las compañías biofarmacéuticas como las de tecnología médica priorizan el lanzamiento de nuevos productos y la expansión de sus carteras como principales palancas de crecimiento.

En biofarmacéutica, las terapias celulares, génicas y basadas en ARN concentran gran parte de las expectativas a mediano plazo. En tecnología médica, destacan el diagnóstico avanzado, las soluciones digitales y las plataformas impulsadas por IA como motores de diferenciación.

En paralelo, las fusiones, adquisiciones y alianzas estratégicas retoman protagonismo como vías para acelerar capacidades, ganar escala y responder con mayor rapidez a un entorno cambiante. La inteligencia artificial, por su parte, comienza a consolidarse como un motor directo de crecimiento, transformando flujos de trabajo clínicos, modelos de servicio y propuestas de valor.

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