Cambio climático y su repercusión en la salud humana

By Rutasaludra - diciembre de 2025

Las personas que presentan síntomas de salud agravados por las inclemencias del tiempo experimentan una disminución significativa en su calidad de vida y conviven con el temor constante de que estas afecciones puedan llegar a ser mortales.

«El asma es una de las causas más frecuentes de hospitalización en el país».

El cambio climático está causando estragos en la humanidad. No solo se manifiesta en la devastación de hogares, sembradíos y bienes materiales, sino también – y de manera más preocupante – en el impacto directo sobre la salud humana.

Las afecciones asociadas a los cambios climáticos abarcan un amplio espectro: alteraciones en la presión arterial (alta o baja), accidentes cerebrovasculares, mareos, asma, alergias, rinitis, sinusitis, gripes, neumonías, bronconeumonía, cáncer de piel, bronquitis, entre otras enfermedades.

En ese contexto, investigadores de la Universidad Nacional del Sur (UNS), en Argentina, realizaron un estudio que les permitió afirmar que «los valores extremos de temperatura, combinados con la humedad y el viento, exponen al organismo a condiciones que inciden de forma directa en la aparición o agravamiento de diversas enfermedades, entre ellas las dermatológicas, gastrointestinales, articulares y vasculares, así como cefaleas, diarreas, asma e insomnio».

Los expertos también alertaron sobre la presencia de partículas en suspensión en la atmósfera, de distintos tamaños y orígenes. «En determinadas condiciones, cada partícula se rodea de una esfera microscópica de agua, lo que tiene consecuencias biológicas importantes, ya que en ella se alojan microorganismos patógenos que se multiplican por efecto de la humedad», explicaron.

El estudio reveló, además, un aumento inusual de pacientes con micosis (hongos) en una época no frecuente, coincidiendo con una semana de condiciones meteorológicas propicias para la proliferación de estas afecciones.

El asma: una amenaza persistente

En la República Dominicana también se han desarrollado investigaciones relacionadas con el asma. El alergólogo Antonio Castillo, quien trabajó durante años con laboratorios Novartis, explica que los pacientes con asma severa y componente alérgico ven seriamente afectada su vida social debido a las constantes molestias asociadas a esta condición.

Las estadísticas nacionales reflejan que más del 10 % de la población dominicana padece asma. Se estima que alrededor de un millón de personas han sido diagnosticadas con esta enfermedad; de ellas, el 90 % presenta un componente alérgico. Entre 110 000 y 320 000 pacientes sufren asma severa. Otro dato relevante es que el asma figura entre las principales causas de hospitalización en el país.

A nivel mundial, cerca de 15 millones de personas padecen asma, y entre un 11 % y un 32 % presenta la forma severa de la enfermedad, según explica el doctor Castillo.

Durante la temporada de frío y la época ciclónica, en la República Dominicana se incrementan los casos de asma severa con componentes alérgicos. Los pacientes presentan síntomas persistentes, obstrucción del flujo aéreo, dificultad para respirar y tos, lo que puede derivar en hospitalización, ausentismo escolar o laboral, limitación de la actividad física, trastornos del sueño e incluso la muerte.

El especialista señala que, tras más de 15 años de investigación, se ha logrado un avance significativo con el desarrollo de un medicamento denominado Xolair, el cual «inhibe la cascada alérgica antes de que se inicie, reduce los ataques de asma en un 50 % y disminuye las visitas a emergencias en un 47 %».

Otros aspectos de la salud

La piel

El daño progresivo a la capa de ozono, principalmente por la contaminación ambiental, ha provocado que los rayos ultravioleta penetren con mayor intensidad en el planeta. Esta situación, sumada a los cambios climáticos bruscos, puede desencadenar múltiples enfermedades cutáneas, desde hongos, pecas, manchas y quemaduras, hasta lupus y cáncer de piel.

El doctor Juan Pablo Guzmán, dermatólogo del Instituto Dermatológico y Cirugía de Piel «Dr. Humberto Bogaert Díaz», señala que las inundaciones, el desbordamiento de ríos y cañadas, y la expansión de aguas contaminadas favorecen la aparición de mosquitos y, con ello, el aumento de enfermedades como el dengue, además de miliarias, salpullido por calor, prurito y parasitosis cutáneas.

A largo plazo, advierte el especialista, pueden desarrollarse neoplasias como la queratosis actínica, el carcinoma espinocelular y el melanoma maligno, especialmente en personas de piel clara expuestas de forma prolongada al sol.

El corazón y la presión arterial

Las altas y bajas temperaturas, así como los cambios bruscos del clima, pueden provocar desequilibrios en la presión arterial y el ritmo cardíaco, especialmente en personas con hábitos de vida poco saludables.

La doctora Pura Henríquez, cardióloga intensivista de la Universidad Central del Este (UCE) y miembro del Instituto Dominicano de Cardiología, explica que vivir en un clima cálido o frío no determina, por sí solo, la aparición de enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, en climas tropicales como el dominicano, la falta de hidratación y la exposición prolongada al calor aumentan el riesgo de trastornos cardiovasculares asociados a la deshidratación.

En pacientes hipertensos que reciben tratamiento, la deshidratación puede agravar la condición, provocando descensos bruscos de la presión arterial, debilidad y sudoración excesiva.

La especialista recomienda mantener un estilo de vida saludable y equilibrado, especialmente en personas con condiciones preexistentes, ya que los cambios climáticos tienden a acelerar estos padecimientos.

Afecciones otorrinolaringológicas

Los casos de rinitis alérgica, sinusitis y gripes han aumentado como consecuencia de los cambios climáticos constantes y drásticos. Así lo afirma la doctora Licelotte Bello Dotel, expresidenta de la Sociedad Dominicana de Otorrinolaringología.

La especialista explica que la humedad, el frío, la contaminación ambiental y las variaciones atmosféricas provocan afecciones como rinitis y sinusitis, con mayor incidencia en niños, quienes suelen presentar compromiso tanto de las vías respiratorias altas como bajas.

«Pasamos de temperaturas de 32 o incluso 43 grados a lluvias repentinas, lo que favorece la proliferación de hongos, ácaros y otros agentes que desencadenan enfermedades alérgicas», puntualiza.

Recomendaciones para proteger la salud

  • Usar protectores y pantallas solares.
  • Aplicar repelentes contra insectos.
  • Limpiar las áreas del hogar con desinfectantes.
  • Mantener los espacios libres de polvo.
  • Evitar ácaros, pelos de animales y alérgenos.
  • Podar árboles que generen exceso de sombra.
  • Beber abundante agua.
  • Realizar actividad física regularmente.
  • Reducir el consumo de sal y grasas.
  • Evitar el tabaco.
  • Eliminar alfombras y cortinas que acumulen polvo.
  • Disponer adecuadamente de la basura.
  • Fumigar periódicamente.
  • Usar sábanas de algodón.
  • Controlar el consumo de alimentos con colorantes en los niños.
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