La salud del corazón comienza en la infancia

By Rutasaludra - agosto de 2025

Por la doctora Dhamelisse Then

Cardióloga Pediátrica – directora general del Hospital Pediátrico Hugo Mendoza.

Cuando pensamos en enfermedades cardiovasculares, solemos asociarlas con adultos mayores. Sin embargo, el corazón de los niños también puede estar en riesgo, y muchas veces las señales de alerta pasan desapercibidas. En esta entrega, abordamos de forma clara y directa los principales factores que pueden afectar la salud cardíaca desde edades tempranas, así como las claves para detectarlos a tiempo y prevenir complicaciones. Porque cuidar el corazón de nuestros hijos es una inversión para toda la vida.

1. ¿Cuáles son las principales señales de alerta que podrían indicar un problema cardíaco en niños o adolescentes?

En pediatría, como el paciente cursa por varias etapas del desarrollo, dependerá de la edad que tenga, variaran de acuerdo a si es un recién nacido, escolar o adolescente. Algunas señales que deben llamar la atención de los padres, por ejemplo, en los recién nacidos y lactantes incluyen dificultad para respirar sin causa aparente, fatiga excesiva al alimentarse, sudoración durante el sueño o la alimentación, escasa ganancia de peso, la coloración azulada en labios y uñas, además de neumonías frecuentes. Ya los niños mayores y adolescentes, dolor en el pecho, palpitaciones, desmayos (sobre todo con el ejercicio) o coloración azulada en labios o uñas. Si un niño presenta alguna de estas manifestaciones, es fundamental consultar al cardiólogo pediatra.

2. ¿Qué factores pueden predisponer a los niños a padecer enfermedades cardiovasculares desde edades tempranas?

Algunos factores de riesgo comienzan incluso antes del nacimiento, como antecedentes familiares de enfermedades cardíacas, uso de alcohol y cigarrillo, enfermedades maternas, como la Diabetes, el Lupus entre otras cosas. Otros se desarrollan por el estilo de vida: mala alimentación, uso de VAPE o Hooka, sedentarismo, sobrepeso, hipertensión, colesterol elevado o enfermedades como la diabetes. Incluso ciertas infecciones como el COVID 19, Dengue, Influenza, Varicela, Amigdalitis mal tratadas pueden afectar el corazón a edad temprana.

3. ¿A qué edad se recomienda llevar por primera vez a un niño al cardiólogo pediátrico, incluso sin antecedentes aparentes?

Idealmente, todo niño debería tener una evaluación cardiovascular al menos una vez entre los 5 y 10 años de edad, especialmente si va a iniciar actividades deportivas formales. En caso de antecedentes familiares o síntomas, la evaluación debe hacerse mucho antes, en los primeros tres meses de vida. 

4. ¿Cada cuánto tiempo deberían los padres programar chequeos cardiovasculares profundos para sus hijos, si no hay síntomas? ¿Y si existen antecedentes familiares o condiciones previas?

En niños sin síntomas ni antecedentes, una evaluación cada 3 a 5 años puede ser suficiente. Pero si existen factores de riesgo como hipertensión, enfermedades metabólicas, historia familiar de muerte súbita o cardiopatías, si practica deportes de alto rendimiento, o si esta utilizando medicamentos para otras condiciones, como hormona de crecimiento, fármacos para el Trastorno del déficit de atención, o tratamientos oncológicos, se recomienda realizar controles anuales o según lo indique el especialista.

5. ¿Qué tipo de pruebas o estudios se realizan durante una evaluación cardíaca pediátrica completa?

Depende del caso, siempre realizamos un electrocardiograma y ecocardiograma, ya la prueba de esfuerzo, monitoreo de presión arterial (MAPA), Holter de ritmo o incluso estudios más especializados como el Tilt Test se recomiendan según la necesidad, pero todo comienza con una historia clínica detallada y un examen físico cuidadoso.

6. ¿Cómo influye la alimentación y el nivel de actividad física en la salud cardiovascular infantil? ¿Hay alimentos o hábitos que se deben evitar?

Una alimentación alta en azúcares, grasas saturadas o ultra procesados, al igual que el tabaquismo activo o pasivo, el alcohol, bebidas energizantes, anabólicos, las drogas ilícitas, afectan directamente la salud del corazón. Lo mismo ocurre con el sedentarismo. 

Promovemos la lactancia materna hasta los dos años de edad, el consumo de frutas y vegetales 5 veces por día, tomar abundante agua y realizar una hora al menos de actividad física moderadamente intensa, ya que son claves para la salud cardiovascular infantil. Se deben evitar los refrescos, el tabaco, la comida rápida en exceso y el uso prolongado de pantallas (lo recomendado es dos horas el día de pantalla no educativa, no más).

7. ¿El estrés o las emociones fuertes pueden afectar el corazón de un niño? ¿Cómo pueden los padres identificar esto?

Sí, las emociones intensas pueden desencadenar síntomas cardiovasculares como palpitaciones o dolor en el pecho, por la liberación de cortisol y catecolaminas. El estrés crónico también puede tener efectos a largo plazo. Los padres deben estar atentos a cambios en el comportamiento, alteraciones del sueño, irritabilidad o quejas físicas sin causa médica aparente.

8. ¿Qué tan importante es el control del peso, colesterol y presión arterial desde la niñez? ¿Cómo pueden monitorearse en casa?

Es fundamental iniciar el control de estos factores desde edades tempranas, ya que muchas enfermedades cardiovasculares del adulto tienen su origen en la infancia. El sobrepeso, la obesidad, la hipertensión y el colesterol elevado en niños están asociados con mayor riesgo de infarto, enfermedad renal o diabetes en la adultez.

Las guías de la Academia Americana de Pediatría recomiendan realizar un perfil lipídico (colesterol) al menos una vez entre los 9 y 11 años, y nuevamente entre los 17 y 21 años, incluso en niños sanos sin antecedentes. Si hay factores de riesgo (obesidad, diabetes, hipertensión, historia familiar de enfermedad cardiovascular prematura), el tamizaje debe comenzar desde los 2 años de edad.

En casa, los padres pueden monitorear el peso con balanza, asegurarse de una dieta balanceada. La clave está en la prevención, y eso comienza desde el hogar y desde edades tempranas.

9. ¿Qué recomendaciones daría a las familias con niños que practican deportes de alto rendimiento en cuanto al cuidado cardiovascular?

Antes de iniciar un deporte competitivo, el niño debe tener una evaluación cardiovascular completa por un Cardiólogo Pediatra, que incluya Prueba de esfuerzo, Monitoreo de la presión arterial, Holter y espirometría.  Durante la práctica, es importante monitorear cualquier síntoma como fatiga excesiva, mareos o dolor torácico. También se debe asegurar una adecuada hidratación (agua y electrolitos), descanso y alimentación balanceada. Y por supuesto, realizar chequeos regulares, una vez al año si todo está bajo control.

5 tips esenciales para cuidar la salud del corazón de los niños desde el hogar y la escuela

  • Fomentar una alimentación rica en frutas, vegetales y baja en azúcares procesados.
  • Asegurar al menos una hora diaria de actividad física.
  • Supervisar el tiempo frente a pantallas y promover el juego activo.
  • Hablar con los niños sobre sus emociones, promoviendo un ambiente afectivo y de apoyo.
  • Acudir a chequeos médicos regulares, especialmente si hay antecedentes familiares de problemas cardiacos. 
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